jueves, 25 de abril de 2013

LA BELLA DE ESTRABURGO NICOLAS DE LARGILLIÈRE

LA BELLA DE ESTRABURGO 1703
La bella de Estraburgo
óleo sobre lienzo 138x106 cm
Estraburgo , Musée des Beaux Arts





Largillière realizó su aprendizaje en Amberes,donde recibió el título de maestro en 1672. Dos años más tarde, se dirigió a Londres y trabajó con Peter Lely, un pintor  de origen flamenco y en la corte . Debido a la persecución de que eran objeto los católicos , en 1682 volvió a París , su ciudad natal y, fue admitido en la Academia  Royal con un retrato de Charles Le Brun.




En los años 1685 /1686 se instaló de nuevo en Londres para retratar a la pareja  con motivo de las fiestas de la coronación . Junto con Hyacinthe Rigaud, Largillière era el retratista más solicitado por la corte , la aristocracia y la alta burguesía . Como maestro -en 1705 fue nombrado profesor de la Academia-mantuvo viva la tradición flamenca que, desde hacía tiempo, ejercía un gran influjo sobre la pintura francesa : cultivó preferentemente el retrato en grupo y fue también autor de numerosas naturalezas muertas.




El nombre de la bella dama se ha perdido en el olvido ; aunque Largillière pintó a  una persona determinada que le sirvió de modelo, su individualidad se esconde  detrás de la vestimenta y de su origen. El verdadero asunto del lienzo es el vestido típico de Estraburgo , que se reproduce con absoluta fidelidad de detalles, con una minuciosidad en el tratamiento de los materiales que le hace inconfundible y que descubre la formación flamenca del pintor. El trabajo de encaje en la pañoleta y  en los puños de la blusa, los plisados de las mangas, el corsé ceñido con sus ricas cenefas y contrastando con ello, la sencilla falda y el amplio sombrero sin aderezo constituyen solamente una demostración de la capacidad del pintor : lo que se  trataba no era la persona,sino el traje.




La delicada belleza de la modelo adquiere así un carácter general y anónimo , mientras que el vestido es lo característico, lo particular. Al mismo tiempo, la elegancia de la pose y la finura del rostro son un indicio de que no se ha presentado a una belleza provinciana en su traje de fiesta, sino a una dama de mundo, con el perrito en el brazo , que ha escogido este disfraz para manifestar la fidelidad a las tradiciones aparentemente ingenuas, como vehículo de su existencia jovial.

Mercedes Tamara

25 -abril-2013




Bibliografía ; 1001 Pinturas que hay que ver antes de morirse, Edic Grijalbo





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