miércoles, 24 de abril de 2013

LAMENTACIÓN SOBRE CRISTO MUERTO REMBRANDT

LAMENTACIÓN SOBRE CRISTO MUERTO 1634-1635
Lamentación sobre Cristo muerto
papel montado en tabla 31,9x 267 cm
Londres , The National Gallery





La escena del dolor de la Virgen al sostener el cadáver de su hijo que se conoce como Lamentación o la Piedad , no se describe en la Biblia , pero tiene una larga tradición en la pintura y escultura europea a partir del siglo XI . El origen de esta escena se encuentra en los textos de santos místicos medievales como Bernardino de Siena ( 1380-1444) y, en textos como las Meditatione vitae Christi o el apócrifo  Evangelio de Nicodemo, entre otros, que relata el momento en que María acogió  el cuerpo de su hijo muerto tras la crucifixición. A partir de este tipo de textos se crearon imágenes de devoción cuyo enorme éxito durante la Edad Media y el  Renacimiento se deben a que favorecían una relación muy personal del fiel con los acontecimientos que se narran en las escrituras y que presentan una versión  muy humanizada de los personajes sagrados.




Rembrandt ha reunido a los personajes en las proximidades de una ciudad , en  una escena de un patetismo sobrecogedor. Varias figuras acompañan a la Virgen en su sufrimiento. Aunque no existen símbolos que permitan su identificación , es probable que entre los hombres se encuentren Juan, el único apóstol presente  durante la crucifixión y José de Arimatea y Nicodemo que se hicieron cargo de  los restos de Jesús ( Juan 19,38-39 ) . La mujer que abraza los pies de Jesús  puede ser María Magdalena , que con frecuencia aparece en esta actitud en escenas de Lamentación. Además , los evangelios citan a María Magdalena como una de  las personas presentes durante la crucifixión ( Marcos 15,40; Mateo 27,56 ; Juan  29,25; Lucas 23,49 ) y en un episodio del evangelio de San Juan unge los pies de Cristo. La presencia de otras mujeres durante la crucifixión , como María de Cleofáso Salomé se menciona también en los evangelios ( Mateo 27, 56; Marcos 15, 49: Juan 19,25 ) .




La combinación en este cuadro de lo narrativo y lo devocional es inusual en el  tratamiento de este asunto y muestra la capacidad de Rembrandth para tratar  temas tradicionales con la originalidad y la creatividad características de los  grandes artistas . Las numerosas figuras y sus acciones remiten a lo concreto  y anecdótico -como sucede, por ejemplo, con las dos figuras que colocan las escaleras junto a la cruz- mientras que el dolor de la Virgen ante la muerte de  su Hijo induce a la meditación.



Este cuadro parece ser un modelo para una estampa que nunca se realizó . Así lo indica su aspecto de grisalla y su parecido con otro modelo que Rembrandth pintó con esa función. Si esto es así, el modelo puede ser parte de un proyecto  de Rembrandt de realizar una serie de estampas dedicadas a la representación de la Pasión de Cristo en la década de 1630 que no se llevó a cabo . También  se ha asociado esta escena con un grupo de cinco cuadros dedicados a la Pasión que Rembrandt pintó en la década de 1630 para la corte de Frederik Hendrik de  Orange    (1584-1647 ) en La Haya ; estos cuadros se encuentran actualmente en la Alte Pinakothek de Mùnich y uno de ellos se incluye en esta exposición y en  el catálogo . Aunque ninguno de los cuadros trata este tema, es posible , como ya se ha comentado que bien existiese uno que se ha perdido o que Rembrandt planeara un cuadro que no llegó a realizar.



Esta obra, junto con las otras que se han mencionado con temas de la Pasión y que se fechan en la segunda mitad de la década de 1630, se han considerado  tradicionalmente como obras en las que Rembrandth se acerca al modelo artístico  y profesional que representa Rubens ( 1577-1640 ). La elocuencia y la energía dramática de las figuras que aparecen en éste y otros cuadros de esos años  recuerdan la técnica narrativa del flamenco . Pero la diferencia entre ambos  pintores son igual de importantes , incluso en este momento en el que más se aproximan. No existen en la obra de Rembrandth las portentosas anatomías inspiradas en modelos clásicos que son característicos del pintor flamenco , y la confrontación entre lo divino y lo humano no se plantean en té inos tan apabullantes . Tampoco se aprecia en Rembrandth la presencia de un lenguaje simbólico, elemento central de la obra de Rubens, tan católico y devoto como muchos de sus clientes. La religiosidad de Rembranth es más personal y menos heroica.



Este cuadro modelo se realizó en varias fases : en un primer momento Rembrandt pintó la escena central al óleo sobre un soporte de papel. Más adelante recortó y pegó el papel sobre un lienzo , e hizo algunos cambios en la escena- se conserva un dibujo que realizó para ensayar sus ideas a medida que introducía variaciones en la composición . Por último, añadió trozos de lienzo por encima y por debajo  del lienzo ya utilizado, dando al cuadro su formato actual . Sobre el añadido superior un artista desconocido amplió la parte más alta de la cruz y la figura del ladrón  crucificado que se ve de espaldas . Las dos caras que se ven debajo de esta figura, junto al borde izquierdo de la escena, también son añadidos posteriores. Una estampa de 1730 muestra que en esa fecha estos cambios ya se había producido, pero no sabemos quien lo hizo ni por qué razón se hicieron

Mercedes Tamara Lempicka
24 -abril-2013



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