miércoles, 17 de abril de 2013

SAN PEDRO ARREPENTIDO REMBRANDTH

SAN PEDRO ARREPENTIDO 1631
San Pedro arrepentido
óleo sobre tabla 58x 48 cm
Jerusalem, Israel Museum Gift of Judy and Michael Steinhart, Nueva York




La escena se desarrolla en un interior, donde delante de un pilar de gran tamaño se destaca la figura de un anciano, sentado en el suelo y llorando. Las llaves que aparecen a su lado permiten identificarlo como San Pedro .


Como es característico de las historias pintadas por Rembrandth en sus primeros años en Asterdam , en esta pequeña escena el espacio y los elementos narrativos están reducidos a lo esencial , de forma que nada distraiga al espectador , a lo quecontribuye definitivamente el tratamiento luminíco. En efecto, las zonas intensamente iluminadas son la cabeza y las manos de San Pedro , donde , a su vez, el color está aplicado con una pincelada corta y muy pastosa que contrasta con las finas capas de color y la pincelada amplia y fluida de la columna, el fondo y las partes en penumbra.


La imagen radiográfica muestra pequeños cambios compositivos llevados a cabo durante la ejecución del cuadro y orientados a reforzar la diagonal que estructura la composición. El más importante es el cambio de posición del pie izquierdo, queoriginariamente asomaba por debajo del manto, restando atención a las manos y al rostro.


El hecho de que san Pedro esté arrodillado sobre un montón de paja hizo que desde finales del siglo XIX , esta escena fuera interpretada como " San Pedro en prisión ", a pesar de no concordar con la iconografía tradicional que, en consecuencia con la narración literaria ( Hechos de los Apóstoles 12, 4-7 ) representa al apóstol encadenado en una celda y a su lado el ángel que acude a liberarlo.


Sin embargo, como ha demostrado Haverkamp-Begmann, la escena representa a san Pedro llorando amargamente cuando, tras negar por segunda vez consecutivaser uno de los seguidores de Cristo, oyó cantar al gallo y fue consciente de su traición , tal y como el propio Jesús le había anunciado que haría antes de que el  gallo cantara tres veces ( Lucas 22, 55,6 ; Mateo 26,69.75 y Marcos 14-66-72 ) Así debió ser intrepretada también a lo largo del siglo XVIII a juzgar por una copia  antigua, donde aparece al fondo, a la izquierda, una escena de soldados alrededordel fuego que el copista añadió para completar los elementos que Rembrandth  había omitido.


En Holanda, el calvinismo había impuesto la supresión de las imágenes de devoción en la iglesia y espacios públicos . Si bien admitía la representación de personajes y escenas del Antiguo Testamento, era sólo en el ámbito de lo privado y siempre cuando estuviera planteada desde la óptica calvinista, es decir, como modelo de conducta ejemplar o de valores cívicos y morales. No cabe duda de que las escenas religiosas de Rembrandth se ajustan a este patrón. Sin embargo, resulta muy significativo que no por ello renunciara a la iconografía católica y meridional como fuente de inspiración , lo que parece indicar que en el pintor el interés por la tradición pictórica prevalecía sobre su condición de holandés y no católico . Así,  en este caso, la figura de san Pedro llorando y con las manos juntas se ajusta a la iconografía contrarreformista de este tema, que Rembrandth pudo conocer por un grabado de Willem Swanenburg de un cuadro desaparecido de Abraham Bloemars- donde también figuran las llaves al lado de san Pedro-o incluso, como señala Alan
Chong, por un grabado de Ribera.


Sin embargo, se aparta de esa tradición al situar la escena no en un exterior y con la figura del gallo , sino en un interior, en lo que parece un patío o un zaguán. La tradición católica se basaba en una interpretación de la narración evangélica, que dice san Pedro, " saliendo fuera lloró amargamente " ( Mateo 26,75: Lucas 22,62 ), como que salió al exterior . Sin embargo, como bien dice Blankert, esa formulación no implica necesariamente que san Pedro se fuera al exterior, sino simplemente que abandonó el lugar donde había sido interrogado por las criadas del sumo sacerdote.


Se trata de uno de los primeros ejemplos dentro de la obra de Rembrandth de una temática-el anciano aislado y entregado a sus propios pensamientos y emociones- que parece haberle interesado sobremanera desde joven y a la que volvería con frecuencia a lo largo de toda su carrera. El formato, el tamaño y la estructura de la composición aproximan esta pequeña escena de gabinete a Jeremías lamenta la destrucción del templo y en la impresionante Cabeza de anciano con gorra, de 1630. En ambos casos el interés del pintor ha sido plasmar el momento psicológico del protagonista de la escena , que en ambos es de tristeza, incluso de desesperación, ante el cumplimiento inexorable de un destino : en el caso de Jeremías , el que él mismo había profetizado , en san Pedro. Un tema , pues, en consonancia con la doctrina calvinista de la predestinación



Mercedes Tamara 
17-abril-2013

Bibliografía : Rembrandt " Pintor de historias " edic El Viso



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