martes, 3 de septiembre de 2013

PETIT BRAS, SENA MARTIN RICO



PETIT BRAS, SENA 1869
Petit bras , Sena
óleo sobre lienzo 39x 67 cm
San Sebastián, Museo de San Telmo, Donostia Kultura


Rico pintó esta obra en la fértil campaña que llevó a cabo en 1869 en Poissy y sus alrededores. Menos articulado por los ritmos de los reflejos de los árboles que el cuadro del Metropolitam Museum, resulta, en cambio, de un encanto misterioso, muy del gusto de su amigo, el coleccionista Ramon de Errazu ( 1840 -1904 ) a cuya propiedad pasó al poco de haberse pintado . En lugar de disponer paralelamente, la ribera misma hace pequeños entrantes en los que atracan las barcas y en ellos los verdes se hacen más intensos, mientras que a la derecha , más claros, aparecen con gran belleza junto a la esclusa. Este último motivo, habitual en el artista dado su gusto por las aguas en calma, fue especialmente frecuente en su campaña de 1870 en Bougival, con obras pintadas también en el Sena. En Poissy aprovechó una parte del río embalsada que formaba el denominado Petit bras , lugar de gusto de los pecadores que podían aprovechar las aguas mucho más tranquilas que las de la corriente principal del río y también apreciado por los pintores , desde Charles-Francois Daubigny a los impresionistas.





Para Rico fue especialmente importante en estas obras la captación de la variedad de matices del colorido, sobre todo de los verdes que muestra un amplio registro, matizado por las incidencias de las luces y de las sombras, cuyo eco cromático de intensidad levemente menor, se aprecia en los reflejos de las aguas. Los de los álamos de mayor porte , cortados por el borde inferior del lienzo , resaltan con su mancha más oscura el eje vertical de la composición , situado a la izquierda. La clara distinción entre los matices de los verdes le sirvió para ordenar con nitidez, a través de la diversa presencia de manchas de tonos de los árboles en los reflejos, los diferentes planos de profundidad de la composición.


Al fondo, las figuras de dos pescadores en una barca situada paralelamente a la corriente, son muy características de esta época del pintor , del que se conservan numerosos dibujos en relación con estos y parecidos motivos . Uno de ellos es preparatorio para el bote a remos de la derecha . El que aparece en el medio del río , pintado con soltura , está tripulado por un pescador que lo mueve con una pértiga y que el artista estudió en sus cuadernos . El horizonte se anima con nubes situadas en paralelo a él y en torno a las cuales el pintor creó una especie de aura cuyos tonos levemente rosados , indican con sutileza al atardecer y dejan un eco en su reflejo que bordea con delicadeza a los árboles.



La ejecución con toques seguros y sin insistencias, acierta a mostrar la diferencia entre los pujante volúmenes de los árboles de la ribera , las masas menos marcadas por la distancia de los álamos del segundo término y las manchas más lisas , de los reflejos. En éstos ,sobre todo al centro y a la derecha, Rico utilizó pinceladas verticales muy características que ya había empleado en obras anteriores a partir de 1859. Sin embargo, en los reflejos de mayor desarrollo , recurrió a toques horizontales , más rápidos y en el mismo sentido que el resto de las aguas ,lo que da una sensación de cierto movimiento a la composición, Ello, unido a la mayor intensidad de la luz , en relación con obras anteriores,  permite diferenciar la pintura de los años finales de esta década 1869-1870 a las realizadas anteriormente de menor viveza cromática

Mercedes Tamara 
3 -09-2013
Bibliografía ; El paisajista Martín Rico Edit Javier Barón, Museo Nacional del Prado                            Madrid

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