jueves, 24 de octubre de 2013

CONSECUENCIAS DE LA GUERRA PETER PAUL RUBENS

CONSECUENCIAS DE LA GUERRA 1637-1638
Consecuencias de la guerra
óleo sobre lienzo 206x 145 cm
Palazzo Pitti, Florencia








Peter Paul Rubens fue sin duda el pintor más famoso de su tiempo. Rico, refinado, bien parecido, viajado, erudito y prodigiosamente dotado como artista, fue respetado y envidiado por toda Europa . Sus habilidades sociales probablemente empujaron a la archiduquesa Isabel a nombrarlo embajador extraordinario. Viajó a  las cortes de Inglaterra, España, Francia e Italia. Su misión estaba clara: granjearse el favor de unos monarcas pirrados por la pintura y negociar un final para la guerra de los Treinta Años que, a la sazón, estaba devastando su tierra natal , Flandes. Su éxito en la primera empresa fue clamoroso; Rubens fue proclamado caballero por el rey inglés y el monarca español. Aunque no llegó a ver la paz , sin embargo dedicó toda su vida al servicio conjunto del arte y la pacificación.




Realizó esta obra en 1638 durante una misión diplomática en Italia. Es un manifiesto pictórico de los superiores beneficios de la paz y de los desastres de la guerra. A la izquierda, vestida de negro, vemos a Europa, identificada por el putto con el orbe cristiano agachado detrás de ella, que se lamenta desesperadamente con los brazos enarbolados. Está delante de un majestuoso edificio , el Templo de Jano de la antigua Roma, un santuario que se solía cerrar en épocas de paz. La puerta abierta indica que suenan tambores de guerra. En medio, está Marte, armado como un viejo legionario romano, con la espada ensangrentada en una mano, alzando el escudo  con la otra. Emerge de la quietud del templo para lanzarse a un torbellino de intensos colores y caótico desorden. La pugna que envuelve a Marte nos da la clave de la alegoría.




Aunque se le representa en una pose enérgica y decidida, Marte vuelve la cabeza para mirar por encima del hombro a Venus. Ambas deidades, la del amor y la de la guerra, protagonizaron en la mitología griega un tórrido, aunque adúltero ( Venus estaba casada con Vulcano, el dios del fuego ) romance. Aunque a menudo se la personifica como la encarnación del deseo sensual, Venus también representa los placeres de la paz; mientras ambos anduvieran enfrascados en sus bregas carnales, en la tierra reinaba la concordia. Venus, en un desesperado intento de lograr que Marte se fije en ella, se aferra al dios de la guerra, intentando apresarle con su seductor cuerpo. Todo será en vano, Marte abandonará a su amor, con resultados palmarios: el caduceo  (símbolo del comercio y la medicina ) yace por la tierra. Cerca, un haz de flechas desparramado ( que cuando están agrupadas , simbolizan la unidad ) representa la discordia . Con particular presteza, Marte se dirige a la derecha , hacía unos ominosos nubarrones de guerra. En su premura, pisotea un montón de libros y papeles, símbolo de la educación a través de las  artes y las letras.




En la parte derecha se explicita el resultado del estallido bélico. Arrastrado por una Furia , Marte derriba a varios personajes a los cuales se dispone a atropellar. La mujer con un arpa rota es la Armonía, la madre y el niño, la Fecundidad y la Caridad. En la esquina inferior derecha se ve a un hombre estirado , como si quisiera salirse del cuadro. Al levantar un compás, puede identificársele como arquitecto. En una figura semiológica que aprece más frecuentemente en las alegorías de paz que en las bélicas. Las propias palabras de Rubens explican el porqué :" lo que en tiempo de paz se construye para utilidad y adorno de la ciudad , es derribado por la fuerza de las armas y se convierte en ruinas " Encima del caído arquitecto , en la esquina superior derecha , una arpía ( símbolo de la pestilencia ) abre el camino, ansiosa de poner patas arriba a las indefensas poblaciones de Europa.




En la obra son evidentes los encontrados sentimientos de Rubens a propósito de las guerras, y en su carta describiendo los detalles del cuadro expresa una fustración ante los años de rapiña, atrocidades y miseria que ha afligido al continente. El largo tiempo dedicado infructuosamente a perseguir la paz quizás explique el gris y deprimente panorama ilustrado. Realizado para el gran duque de Toscana , el cuadro puede verse como una exteriorización de los objetivos políticos de Rubens y una sentida denuncia de los horrores de la guerra.







Mercedes Tamara
24-10-2013


Bibliografía :Bibliografía : " Obras Maestras del Arte, " Edic Blume

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