martes, 22 de octubre de 2013

DESEMBOCADIURA DEL BIDASOA MARTIN RICO


DESEMBOCADIURA DEL BIDASOA 1872
Desmbocadura del Bidasoa
óleo sobre lienzo 39 x 72 cm
Madrid, Museo Nacional del Prado





Esta pintura, una de las de mayor calidad en la completa trayectoría del artista , se realizó a partir de una estancia, en el otoño de 1872, en la villa costera guipuzcoana de Fuenterrabía , próxima a la frontera de Francia. Rico fue uno de los primeros artistas que pintaron en esa costa , luego frecuentada por otros pintores como Dario de Regoyos ( 1857-1913 ) y celebrada por escritores que se asentaron allí, como Pierre Loti ( 1850-1923 ) y Pio Baroja ( 1872-1956 ).




Como era habitual en sus paisajes fluviales próximos a París y en los que pintó en Alcalá de Guadaira, Rico recurrió a una composición muy horizontal , dividida en franjas paralelas . En ella, la resolución y el cromatismo del primer término resultan novedosos en el paisaje español del momento. Despojada de todo elemento, la arena fangosa aparece pintada en finos tonos malvas ,sobre los que destacan los cuidados verdes claros, con algún reflejo rosa , de los charcos que deja la bajamar.La curva formada por estos lleva a un segundo plano en el que juegan los niños, cuyas figuras animan la superficie de la playa . La pendiente hacía el mar aparece indicada con habilidad por las figuras de los pescadores inclinados , la disposición de la barca varada a la derecha y el embarcadero.


En la segunda franja , ocupada por el mar, el pintor acertó a concentrar en un espacio de muy poca anchura la inmensidad de su perspectiva hasta el horizonte, con una veracidad que denota su calidad de paisajista . A la derecha, delimitan las aguas la costa francesa de la localidad de Hendaya , con su playa y con la lengua de tierra que termina en la punta de Santa Ana y se adentra en el mar a través de las dos grandes peñas gemelas .Les Deux Jumeaux . Aún pudo el artista agregar, más al fondo, otro saliente de la costa francesa , con otras localidades de veraneo , entre las que destaca Biarritz . Consiguió con ello, una perfecta sensación de lejanía a la que también contribuye la disposición relativa de las barcas en el mar, reunidas la mayoría junto a la orilla y escalonadas cuidadosamente según una disminución de sus velas acorde con la lejanía. También aumenta la sensación de profundidad el cambio de colorido de las aguas en la estrecha franja del fondo, a partir de las espumas en las que rompen las olas, donde pasa el bellísimo verde claro del primer término a un azul intenso.


En el cielo, que ocupa la mayor parte de la superficie del cuadro, las nubes parecen moverse de izquierda a derecha y hacía el primer término por efecto del viento, que inclina también las velas de las barcas y su protagonismo se acentúa por los toques rosados de Poniente. En la placidez de esta marina, ponen un acento de cierto dinamismo que aumenta la veracidad de la composición.


El cuadro fue uno de los más sobresalientes del nutrido envío del pintor a la Exposición Universal de Paris de 1878. Allí fue admirada por críticos como Paul Lefort, que señaló que " en sus pequeñas dimensiones , el artista sabe darnos la sensación de la inmensidad del cielo y de esa otra inmensidad del mar " Una década después de haberla pintado , el artista se detuvo de nuevo en Fuenterrabía y a esa estancia corresponde un cuaderno de dibujos con un estudio preparatorio que permite fechar en ese año otras de sus obras de mayor interés . Se trata de una marina estrechamente relacionada con esta del Prado , pues se pintó en la misma playa con idéntico fondo. El hecho de que abordara esta obra , que perteneció al pintor norteamericano William Merrit Chase ( 1849- 1916 ) sobre la que aún realizó un croquis en 1885, denota seguramente la fortuna de la que había gozado la marina del Prado.


El cuadro fue adquirido por Ramón de Errazu en cinco mil francos. Su famila solía veranear, como otras muy acomodadas en Biarritz , y el paraje les sería, sin duda,  bien conocido . Además de la extraordinaria calidad de la obra puede haberle movido a su adquisición el hecho de que su padre, Joaquin Maria de Errazu, que hizo la fortuna familiar, fuera natural de Irún, muy próximo a Fuenterrabía, donde sus hijos conservaron y restauraron cu casa familiar, que finalmente donaron al Ayuntamiento. Por otra parte, el apellido Errazu procede de un solar navarro cercano a las fuentes del Bidasoa, cuya desembocadura aparece en el cuadro. Quizá por ello es posible que, como José Ramón Mélida, que conocía bien a Rico, indicó en 1905, el cuadro fuera un encargo del propio coleccionista , a pesar de ello, en le catálogo de la Exposición Universal de 1878 , no se especificaba, a diferencia de lo que ocurriría en otros cuadros , que la obra le pertenecía entonces. Como la mayoría de las restantes pinturas de su colección fue enmarcada en los talleres parisinos de los doradores Lebrún, con un marco dorado de roble con talla de madera de aliso , restaurado en 2005.




Mercedes Tamara
22-10-2013


Bibliografía ; El paisajista Martín Rico Edit Javier Barón, Museo Nacional del Prado          

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