martes, 8 de octubre de 2013

EL ADIGIO PAISAJE , MARTÍN RICO

EL ADIGIO PAISAJE 1886
El Adigio, paisaje
óleo sobre lienzo 46x 80 cm
Colección particular








En 1886, tras el viaje que había realizado el año anterior por Italia, con estancias enFlorencia, Roma y Tivoli. Rico visitó Verona donde trabajó un tiempo según documentan dos de sus cuadernos de dibujos conservados en el Prado, así como esta obra , una de las más importantes que pintó en este período ,que ha de ser la que tituló en su carnet de ventas L´Adigie ( pais ) . Fruto de aquella estancia fueron también los óleos titulados Tumbas de Verona y Riva de San Lorenzo ,Verona y la acuarela de este mismo título , vendidos los tres a Knoedler, así como la tablita Tumba de los Escalígeros regalada y dedicada a su amigo el guitarrista Francisco Tárrega


Muestra del interés con que Rico abordó la compleja composición en el detallado estudio de las casas de su parte derecha en uno de los cuadernos de dibujo. Aunque en sus cuadros abundan los estudios de los distintos aspectos monumentales y propiamente urbanos de la ciudad, en esta obra el artista prefirió captar sus afueras. Como había ocurrido en sus pinturas en La Varenne, Poissy y
Bougival, cerca de París, en Alcalá de Guadaira, en Cloyes y en Venecia, el curso del agua es el elemento central de la composición . Se trata en este caso, del Adigio, a su paso por un molino cerca de Verona , ciudad en la que fue muy característico el aprovechamiento del río para este uso desde finales del Medievo hasta principios del siglo XX.

En la obra la arquitectura interviene como protagonista y su variado y pintoresco carácter, dada la compleja yuxtaposición de los edificios, anima la composición .En el último término, en las laderas en pendientes hacía el río, cuajada de casas, el pintor utilizó un toque breve en tonos blancos que esmaltan el paisaje de un modo que recuerda a algunas de las obras que había pintado cinco años antes en Beaulieu. Por otra parte el tipo de composición, la sobriedad general de la entonación y el cielo con movidas nubes recuerdan las pinturas de carácter más panorámico que había realizado en Bougival en 1870,  a las que también recuerda por la presencia de barcazas junto a las construcciones industriales. Sin embargo, la diversidad de las pinceladas muestra la diferente condición de las superficies que representó. Las aguas remansadas de la presa a la derecha, que reflejan la vegetación están pintadas con toques delgados y verticales , que también utilizó el artista en otras obras de esa década y de la siguiente. En cambio, el efecto de movimiento de las aguas que descienden hacía la izquierda y la espuma que forman están sugeridos por una pincelada de grafía nerviosa y rizada.

A la derecha , las texturas de rica pasta de la pintura del muro encalado del edificio son herederas de los procedimientos empleados por Rico en la pintura de las superficies irregulares erosionadas por el tiempo de los viejos monumentos de Granada , durante su estancia allí en 1871 con Fortuny. En cambio, el tejado se resuelve con pinceladas largas y separadas más oscuras. Otro procedimiento utilizado sobre todo en la década de 1880 por Rico es la reserva de pequeñas 
parcelas del lienzo que dejan ver la preparación blanca y dan una marcada vibración a la pintura, según puede advertirse en el centro y en algunas casas de la parte superior . Aunque la entonación está muy medida, llama la atención , fruto de su experiencia como pintor en Venecia desde trece años antes, la riqueza del color dorado de la derecha.

El artista incorporó también algunos recursos de especial interés en la captación de la luz  que denotan una fina comprensión del natural , según revela la sombra coloreada en azul oscuro que arroja el tejado del edificio central . Este procedimiento, empleado por los impresionistas y también por Fortuny en las obras que pintó en Portici, se advierte, además en otras pinturas de Rico.

Fiel a su deseo de animar el paisaje y presentarlo como un ámbito vivido por el hombre , el artista introdujo , según su costumbres, pequeñas figuras, algunas casi imperceptibles, como el niño que aparece en las escaleras cerca de la barca. También aparece algún animal , como el asno uncido a la carreta de la derecha, que interesó al artista hasta el punto de estudiarlo en algunos dibujos y que contribuye a resaltar la diversidad del escenario , repleto de pormenores de interés para el espectador.


Mercedes Tamara
8 -10-2013
Bibliografía ; El paisajista Martín Rico Edit Javier Barón, Museo Nacional del Prado                            Madrid

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