viernes, 31 de enero de 2014

MOISÉS MIGUEL ANGEL

MOISÉS 1513-1515
Moisés
mármol 235 cm altura
Iglesia di San Pietro in Vicoli, Roma










Una de las figuras bíblicas más grandiosas del Antiguo Testamento fue representada por uno de los mayores genios de la Historia del Arte . Miguel Angel ejecutó esta estatua para el segundo proyecto de la tumba de Julio II ( 1513 ). En los primeros proyectos del sepulcro , la estatua debía ocupar la esquina superior derecha del segundo cuerpo del monumento del pontífice , a cuatro metros del suelo . En el último proyecto de 1542, que finalmente se realizó en la iglesia romana de San Pietro in Vincoli , el artista ha colocó en la hornacina central del cuerpo inferior . Ahora no se encuentra tan oprimida por el nicho que la contenía en un principio , tal y como cuenta Stendhal , en el año 1816 hubo que adelantar la estatua ante el deseo del rey regente de Inglaterra de obtener una copia de la misma.





La descomunal figura de este patriarca del Antiguo Testamento repite el modelo que había establecido para la majestuosa estatua de bronce de Julio II , destinado a ubicarse en la fachada de la iglesia de San Petronio de Bolonia . Pero la estatua de Julio II fue destruida por los boloñeses en 1511 , cuando todavía vivía el pontífice . La postura de las piernas repetía la que representaba el profeta Ezequiel de la Capilla Sixtina: en tensión de avance a pesar de estar sentado. Además la utilizaría de nuevo en la estatua de Giuliano de Médicis.








Esta escultura demuestra la predilección del artista por realizar figuras sedentes porque, aunque parezca una contradicción , era la mejor manera de plasmar el dinamismo y la inquietud interna de los personajes. La posición de sus venosas manos recuerda a la de la Virgen de la escalera . La mano derecha se apoya en las tablas de la ley, que guarda bajo ese mismo brazo, mientras hunde sus dedos en los bucles de su larga barba , símbolo de virilidad . El brazo izquierdo forma un ángulo recto , mostrando un atlético bíceps y con esa mano sostiene los sutiles rizos de su barba para que no caigan en una descomunal cascada.








Toda la figura está llena de sutiles tensiones gracias a las asimetrías que presenta. Estas son una de los recursos estilísticos favoritos para plasmar la tensión emotiva en sus estatuas. La cabeza de Moisés gira hacía la izquierda , mientras la barba lo hace hacía el lado contrario . El perfil derecho de la figura, cerrado, contrastando con su perfil izquierdo abierto. Su mano derecha se adelanta fogosamente , frente a la izquierda que reposa relajadamente sobre su regazo. Su pierna derecha aparece plantada sobre el suelo formando un ángulo de 90 grados, mientras la izquierda se muestra doblada inestablemente . Hasta en su misma cabeza conviven la barba fluyente, signo de virilidad y los cuernecillos, símbolo de la divinidad La presencia de éstos últimos se debe a una traducción equivocada de la Biblia . Cuando Moisés baja del monte Sinaí , cuenta el Éxodo, su cara brillaba con rayos de luz . Pero la palabra hebrea " rayos " puede traducirse también como " cuernos " . Cuando San Jerónimo tradujo el Antiguo Testamento al latín, pensó que nadie excepto Cristo podía brillar con rayos de luz, así que eligió la segunda acepción. Por eso Miguel Angel talló a su Moisés con cuernos.




Desde principios del siglo XVIII, la interpretación popular consideraba que el gesto irritado que muestra la estatua de Moisés se debía a la indignación que sintió cuando, según la Biblia , después de recibir las tablas de la ley en el monte Sinai, mientras conducía a los israelitas desde Egipto a través del desierto , hacía la Tierra Prometida bajó y se encontró a éstos adorando a un becerro de oro, Por eso parece que la estatua va a levantarse e increpar al pueblo infiel . Pero para Panofisky, la expresión de su rostro y el movimiento petrificado del patriarca obedecen a la representación de lo que la filosofía neoplatónica denominaba-esplendor de la luz divina-la excitación sobrenatural , que , según Ficino, paralizaba y casi mataba al cuerpo, mientras extasiaba y elevaba el alma.










Una de las figuras bíblicas más grandiosas del Antiguo Testamento fue representada por uno de los mayores genios de la Historia del Arte . Miguel Angel ejecutó esta estatua para el segundo proyecto de la tumba de Julio II ( 1513 ). En los primeros proyectos del sepulcro , la estatua debía ocupar la esquina superior derecha del segundo cuerpo del monumento del pontífice , a cuatro metros del suelo . En el último proyecto de 1542, que finalmente se realizó en la iglesia romana de San Pietro in Vincoli , el artista ha colocó en la hornacina central del cuerpo inferior . Ahora no se encuentra tan oprimida por el nicho que la contenía en un principio , tal y como cuenta Stendhal , en el año 1816 hubo que adelantar la estatua ante el deseo del rey regente de Inglaterra de obtener una copia de la misma.





La descomunal figura de este patriarca del Antiguo Testamento repite el modelo que había establecido para la majestuosa estatua de bronce de Julio II , destinado a ubicarse en la fachada de la iglesia de San Petronio de Bolonia . Pero la estatua de Julio II fue destruida por los boloñeses en 1511 , cuando todavía vivía el pontífice . La postura de las piernas repetía la que representaba el profeta Ezequiel de la Capilla Sixtina: en tensión de avance a pesar de estar sentado. Además la utilizaría de nuevo en la estatua de Giuliano de Médicis.








Esta escultura demuestra la predilección del artista por realizar figuras sedentes porque, aunque parezca una contradicción , era la mejor manera de plasmar el dinamismo y la inquietud interna de los personajes. La posición de sus venosas manos recuerda a la de la Virgen de la escalera . La mano derecha se apoya en las tablas de la ley, que guarda bajo ese mismo brazo, mientras hunde sus dedos en los bucles de su larga barba , símbolo de virilidad . El brazo izquierdo forma un ángulo recto , mostrando un atlético bíceps y con esa mano sostiene los sutiles rizos de su barba para que no caigan en una descomunal cascada.








Toda la figura está llena de sutiles tensiones gracias a las asimetrías que presenta. Estas son una de los recursos estilísticos favoritos para plasmar la tensión emotiva en sus estatuas. La cabeza de Moisés gira hacía la izquierda , mientras la barba lo hace hacía el lado contrario . El perfil derecho de la figura, cerrado, contrastando con su perfil izquierdo abierto. Su mano derecha se adelanta fogosamente , frente a la izquierda que reposa relajadamente sobre su regazo. Su pierna derecha aparece plantada sobre el suelo formando un ángulo de 90 grados, mientras la izquierda se muestra doblada inestablemente . Hasta en su misma cabeza conviven la barba fluyente, signo de virilidad y los cuernecillos, símbolo de la divinidad La presencia de éstos últimos se debe a una traducción equivocada de la Biblia . Cuando Moisés baja del monte Sinaí , cuenta el Éxodo, su cara brillaba con rayos de luz . Pero la palabra hebrea " rayos " puede traducirse también como " cuernos " . Cuando San Jerónimo tradujo el Antiguo Testamento al latín, pensó que nadie excepto Cristo podía brillar con rayos de luz, así que eligió la segunda acepción. Por eso Miguel Angel talló a su Moisés con cuernos.




Desde principios del siglo XVIII, la interpretación popular consideraba que el gesto irritado que muestra la estatua de Moisés se debía a la indignación que sintió cuando, según la Biblia , después de recibir las tablas de la ley en el monte Sinai, mientras conducía a los israelitas desde Egipto a través del desierto , hacía la Tierra Prometida bajó y se encontró a éstos adorando a un becerro de oro, Por eso parece que la estatua va a levantarse e increpar al pueblo infiel . Pero para Panofisky, la expresión de su rostro y el movimiento petrificado del patriarca obedecen a la representación de lo que la filosofía neoplatónica denominaba-esplendor de la luz divina-la excitación sobrenatural , que , según Ficino, paralizaba y casi mataba al cuerpo, mientras extasiaba y elevaba el alma.

Mercedes Tamara
31-01-2014



Bibliografía : Miguel Angel Grandes Maestros , Edic Libsa




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