miércoles, 15 de octubre de 2014

EL SUEÑO DE JACOB JOSÉ DE RIBERA

EL SUEÑO DE JACOB 1639
El sueño de Jacob
óleo sobre lienzo 179 x 233 cm
Madrid, Museo Nacional del Prado


El tema representado, tomado del Antiguo Testamento ( Génesis XXVIII- 11-22 ) ilustra un episodio de la vida de Jacob , donde éste, tras haberse quedado dormido camino de Harán , vio en sus sueños una larga escala que le conducía al cielo por la que subían y bajaban filas de ángeles.

El tema tuvo, a lo largo de los siglos, diferentes interpretaciones simbólicas o metafóricas, como la de san Juan Climaco, para quien el episodio alude a la " escala de la virtud "que conduce a Dios a través de la constante y continua elevación del espíritu, o la de san Benito, para el cual se trata por el contrario de la " scala humilitatis ". En la época barroca , el tema del sueño de Jacob tuvo numerosas representaciones pictóricas , por lo general con una clara tendencia a la plasmación espectacular del episodio, con la escala transitada por los ángeles como elemento central y en primer plano de toda la composición .

En el lienzo de Ribera - pareja de San Pedro , libertado por un ángel
también firmado y fechado en 1630, de dimensiones casi idénticas y cuyo tema presenta soluciones compositivas semejantes a las adoptadas por El sueño de Jacob - el aspecto humano y cotidiano del episodio bíblico es, sin embargo, lo que evidencia y exalta en mayor medida : la representación natural y vigorosa de la figura del patriarca, que aparece durmiendo , tendido en el suelo en la actitud y postura de un cansado viajero o de un perezoso pastor de ovejas y rebaños, junto al tronco nudoso e inclinado de un árbol casi despojado de hojas que le sirve de contrapunto, acentúa el desarrollo horizontal de toda la composición, al tiempo que la escala de ángeles - delicadas formas sugeridas por unas pinceladas rápidas y esenciales- casi se confunden y se disuelven en el torbellino del halo de la luz dorada y difuminada que se eleva hacía las alturas , teniendo como fondo un paisaje apenas sugerido en un cielo dominante y claro. Es ésta composición que, sin privilegiar el aspecto sacro o las intenciones simbólicas o metafóricas, tiende sobre todo a una representación muy lírica y cordialmente partícipe del episodio narrado. Con resultados no diferentes, a causa de la utilización rica y refinada , a la manera de los pintores "neovénetos " del siglo XVI en Roma y el área mediterránea, de densas materias cromáticas luminosas y amplias, igual que en otras composiciones sacras y profanas de Ribera de mediados de la década de 1630, y con soluciones que, incluso en la plasmación esencial de los elementos paisajísticos y naturales o de las vastas extensiones de cielos tersos y de solar intensidad mediterránea, recuerdan El sueño de Jacob los dos célebres Paisajes que el anciano maestro realizó , con un estilo equidistante entre Nicolas Poussin ( 1594- 1665 ) y Claudio Lorena ( h 1600- 1684 ) para Manuel de Fonseca y Zuñiga, conde de Monterrey, en Salamanca .

Por otra parte, y debido justamente a sus calidades cromáticas y la serena representación lírica de sus aspectos humanos y naturales, desde finales del siglo XVIII y hasta bien avanzado el siglo XX raramente reconocidas a Ribera , El sueño de Jacob, atribuido en el siglo XVIII , cuando apareció en 1774 por primera vez en los inventarios de las colecciones reales del palacio de La Granja y luego, en 1794, en los del palacio de Aranjuez , nada menos que a Murillo, quizá porque la firma entonces, debido a las condiciones del cuadro, era poco legible. En 1818 pasó , atribuido adecuadamente a Ribera, de Aranjuez a la Academia de San Fernando, desde donde entró a formar parte definitivamente del Museo del Prado en 1817

Mercedes Tamara
15-10-2014

Bibliografía : Artehistoria

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