domingo, 15 de febrero de 2015

SAN JERÓNIMO LEYENDO UNA CARTA GEORGES DE LA TOUR

SAN JERÓNIMO LEYENDO UNA CARTA 1615-1625
San Jerónimo leyendo  una carta
óleo sobre lienzo 79 x 65 cm
Museo Nacional del Prado, Madrid



Este San Jerónimo leyendo una carta es una de las revelaciones que realizó el artista . Se trata de una cuadro absolutamente desconocido en la bibliografía especializada que los historiadores del arte que han realizado sobre La Tour. Estaba escondido en un despacho de la Trinidad de Madrid, la sede central del Cervantes . Se trasladó al Museo del Prado donde se sometió a un análisis muy depurado por el Gabinete Técnico del Prado , la atribución a la Tour encontró el consenso de unos expertos de la casa, y también de aquellos del extranjero a quienes la dirección del Prado solicitó opinión.

La figura está presentada en posición rigurosamente frontal, con su eje variado pero sin quebrar la continuidad , con la cabeza inclinada hacía adelante y la luz que cae sobre la nariz marcando la dimensión vertical , que es continuada por los botones algunos aparecen cerrados , otros ,en cambio, son vistos de una forma difusamente a través de uno de los cristales de las gafas , otros dos sin abrochar , vistos a medias, con brillo , junto a los ojales correspondientes y la vertical sigue sin desvíos dirigida por los pliegues del papel , en tramos de diferente intensidad de la luz según sea su inclinación , para terminar en el borde mismo del cuadro , con los tres últimos botones desabrochados para dejar ver el trozo blanco de la vestidura del cardenal , en cuyo centro desemboca el último tramo de las dobleces de la carta . Un recorrido largo, pero necesario si se quiere ir conociendo los modos del artista y , que siempre dejará algo por ver . Por ejemplo, si dejamos de observar que, a continuación del trozo blanco del ropaje del cardenal en que ha desembocado el recorrido vertical , pasa la delgada linea de la sombra proyectada por la muceta que marca limpiamente 
 el final de la composición por la base de la superficie del cuadro.

La carta misma tiene unas características que la hace única . El tercer recuadro empezando por la derecha y de abajo a arriba es el destinado a escribir el nombre y los datos oportunos del destinatario, ya que en él se encuentra, como en el lado homólogo, la mancha del sello de cierre; y allí efectivamente unas lineas de escritura simulada deliberadamente no legible . En esos mismos recuadros y en otros se advierte unos renglones de escritura más tenues , que evidentemente fingen ser la escritura que se transparenta del texto que está leyendo san Jerónimo. Y por último, en el trozo superior de la carta , que se dobla por su peso hacía nosotros .La Tour nos deja ver directamente dos renglones de ese texto que nos es inaccesible

El eje rico en particulares gustosos marcando a plomada su verticalidad está centrado en un campo de color espléndido , de un bermellón límpido , de materia muy lisa y de los más amplios que se dan en la obra de La Tour , en la superficie monocromática y el área total del lienzo . Pliegues simples y algo aplanados , con poca generación de sombras , que rompen el exceso de simetría mediante el cambio de la posición de la tela de la muceta al alzarse los brazos con la carta y las gafas empleadas como lupa . Este movimiento de los brazos trae consigo la creación de motivos pictóricos preciosos, como ese rasante de luz que aísla sobre el borde del papel , iluminándolo, la punta del pulgar de la mano izquierda del santo, para continuar sobre el resto del dedo y dividir en luz y sombra leves la caída de la muceta. Mientras la otra mano , a la vez que san Jerónimo lee, muestra algo de la mudanza de la apariencia de las cosas al ser vistas a través de los cristales.

Mercedes Tamara
15-02-2015

Bibliografia: José Milicua, Caravaggio y la pìntura realista ,MNAC



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