viernes, 22 de junio de 2018

RÉGULO WILLIAM MAILLORD TURNER

RÉGULO 

Régulo Óleo sobre lienzo, 91 x 124 cm. Tate Gallery (Londres) 





Régulo) Marco Attilio Regolo fue uno de los principales héroes de la Segunda Guerra Púnica que enfrentó a Roma contra Cartago. Fue hecho prisionero por los cartagineses en el año 255 a.C. y enviado dos años más tarde a Roma para solicitar la paz, prometiendo regresar a prisión independientemente del resultado de las negociaciones. Su presencia ante el Senado fue contraria a sus promesas ya que se mostró partidario de continuar la guerra, por lo que fue torturado a su regreso a Cartago. Falleció en cautividad y se considera un símbolo de la lealtad. La leyenda cuenta que se quedó ciego por los rayos del sol al entrar en Roma y ese es el efecto que quiere mostrar Turner en esta composición, presidida por un brusco efecto solar que deja "ciego" al espectador, identificándonos con el propio Attilio Regolo. 

El maestro inglés se inspiró para realizar esta obra en un lienzo que contempló en los Uffizi, realizado en el siglo XVII por su querido y estimado Claudio de Lorena. A ambos lados del impacto lumínico apreciamos el tumulto: en la derecha los edificios clásicos de Ostia y en la izquierda las naves que traían al general romano desde Cartago. 



La atmósfera conseguida por Turner es difícil de superar, envolviendo todo el conjunto y difuminando los contornos, bañando toda la escena con la luz dorada procedente del sol. Las tonalidades amarillas, sus favoritas, se adueñan de la composición, resultando una obra de claro contenido romántico en la que el paisaje urbano y las figuras se ven sumidas en la sensacional atmósfera del ambiente. 

Este lienzo formaba parte de una pequeña exposición organizada por Turner en el Palacio Trulli de Roma, consiguiendo una amplio número de visitas y una dura crítica por parte de la prensa local. 

miércoles, 20 de junio de 2018

CESTA CON MANZANS Y CIRUELAS PEDRO CAMPROBIN

CESTA CON MANZANS Y CIRUELAS 1654
Cesto con melocotones y ciruelas  Óleo sobre lienzo, 36 cm x 46 cm.Museo Nacional del Prado. 


Las obras de Pedro Camprobín constituyeron la alternativa más importante que hubo en Sevilla a mediados del siglo XVII a los bodegones de Francisco y Juan de Zurbarán, lo que le permitió dominar el mercado local tras sus muertes. Frente al rigor geométrico y la concentración expresiva de estos, Camprobín prefirió composiciones en las que los objetos se disponen de manera aparentemente más casual, y desarrolló una extraordinaria pericia en la transcripción de las texturas. Son cualidades que se aprecian en esta obra, en la que ha jugado con el supuesto desorden de las frutas derramadas, cuya piel tiene una calidad aterciopelada inconfundiblemente suya. Como contrapunto del arremolinado mundo vegetal coloca una vasija de cerámica y una copa de vino de elegantísimo perfil, jugando con un tipo de contraste al que fue muy aficionado.

Pedro de Camprobín (Almagro, 1605-Sevilla, 1674). Pintor español. Entre 1619 y 1924 vive en Toledo, donde se forma como discípulo del pintor tenebrista Luis Tristán. En 1628 se encuentra ya en Sevilla, ciudad en la que, tras superar el examen del gremio de pintores en 1630, recibe numerosos encargos, entre los que figura una amplia serie de floreros para distintos conventos. De ahí en adelante pinta fundamentalmente obras de este género de tal modo que se convierte en el primer artista que se especializa en pintura de flores en la ciudad hispalense. En 1660 participa junto a otros pintores como Murillo y Herrera el Mozo en la fundación de la Academia de pintura de Sevilla


. En algunas de sus obras se puede rastrear la influencia de Zurbarán, aunque las de Camprobín poseen un toque más refinado y cortesano. En sus composiciones son frecuentes los jarrones de bronce, gallonados y decorados, con flores A menudo rodea el motivo principal de otros secundarios; flores sueltas, insectos, objetos de orfebrería, cerámica y cristalería dispuestos sobre la mesa de forma aparentemente casual, en los que hace alarde de su capacidad para reproducir la calidad y textura de los diferentes materiales. En sus obras de madurez logra un lenguaje propio, que se caracteriza por el equilibrio entre el volumen, conseguido por un sutil manejo de la luz; el dibujo preciso, con el que traza sus característicos arabescos de tallos y flores, y el refinado colorido, de gamas reducidas, que resalta los tonos claros. Entre las cualidades más apreciadas por sus clientes destacan la singular belleza de sus composiciones en las que destaca una exquisita atmósfera de calma. El Museo del Prado conserva cuatro obras de su mano que ingresan en 2006 formando parte de la colección Naseiro.






Se tiene noticia de que a los catorce años (1619), firmó un contrato de aprendizaje con el conocido pintor Luis Tristán, en Toledo, iniciándose sin duda en el naturalismo de fuerte impronta tenebrista que el artista cultivaba y que contrastaba decididamente con lo que cabe presumir fuese su educación infantil. De Camprobín se conocen algunos bodegones, como el que nos ocupa. Su verdadera especialidad, sin embargo, será la pintura de flores, siendo abundantes las pinturas de este género que se han conservado, muchas en colecciones privadas. Camprobín muestra en ellas siempre un delicado sentido del color y una notable precisión en el dibujo.
Junto a los jarrones metálicos y decorados, que le sirven de base, acostumbraba a disponer un pequeño vaso de vidrio o algún cuenco de cerámica con agua, lo que le permitirá demostrar su capacidad para la reproducción de texturas y brillos. Algunas flores y pétalos caídos sobre la mesa dotan a la composición de un aspecto casual, y las mariposas revoloteando entre las flores evocan el triunfo del arte sobre la naturaleza según el tópico de Zeuxis, que engañó a los pájaros con sus uvas pintadas. En una etapa más avanzada estas composiciones se abrirán a severas perspectivas arquitectónicas, con escenográficos cortinajes de modo semejante a como se encuentra en obras italianas contemporáneas.



Mercedes Tamara
20-06-2018

Bibliografia ForoXerbar 

lunes, 18 de junio de 2018

NIÑA EN LA VENTANA REMBRANDT VAN RIJN

NIÑA EN LA VENTANA 1645
Niña en la ventana
óleo sobre lienzo 82 x 66 cm

 Dulwich Picture Gallery, Londres) 







Las escenas y retratos de carácter intimista que ejecutó Rembrandt no son tan conocidas por el público como sus grandes composiciones - La ronda de noche o Los síndicos de los pañeros - pero posiblemente sean tan atractivas o más que las antes mencionadas. Numerosas ocasiones tomará como modelos a personajes de su entorno - Titus, Saskia o Hendrickje - aunque no es el caso que nos ocupa. 



Una adolescente anónima apoyada en el quicio de una ventana dirigiendo su vergonzosa mirada al espectador se convierte en la protagonista de una maravilloso lienzo. La luz impacta en la figura y deja el resto de la composición en sombra - recordando el tenebrismo de Caravaggio -, destacando los pliegues de la camisa blanca y la belleza de la joven. El gesto de sus manos refuerza su timidez, resultando una obra de sublime belleza.


Rembrandt utiliza , como es habitual en el artista, una gama de colores marrones Para el fondo y la mesa en la que se apoya con delicadeza la protagonista del cuadro utiliza el marrón oscuro y para la indumentaria de la modelo ha optado por un beige casi blanquecino sobre el que se proyecta la luz captada de forma magistral para este artista del barroco holandés 

Mercedes Tamara
18-06-2018

Bibliografia . Rembrandt  Edit Biblioteca El Mundo

viernes, 15 de junio de 2018

LA LECCIÓN DE MÚSICA JEAN HONORE FARGONARD

LA LECCIÓN DE MÚSICA

La lección de música
óleo sobre lienzo 109 x 121 cm
Museo del Louvre, Paris 




Fragonard fue un pintor ecléctico que a lo largo de su carrera experimentó no sólo un evolución estilística sino también estética. Tras la asimilación de principios de naturalismo en un periodo de aprendizaje 
con Chardin , se entregó al decorativismo barroco de Boucher y Tiépolo 


El tema de la lección de música fue tratado con frecuencia por los pintores holandeses, como puede verse en la Lección de música de Vermeer; en la pintura barroca, sin embargo, solía ser una alegoría de los cinco sentidos.

Aquí el tema se ha transformado en galante envuelto en una atmósfera de ensueño amoroso: el joven profesor de música corteja a su alumna y le mira el escote. Su entrega es paralela a la entrega de la joven pianista.

Mercedes Tamara
15-06-2018
Bibliografia Wikipedia



lunes, 11 de junio de 2018

TRES MUCHACHOS ( DOS GOLFILLOS Y UN. NEGRITO ) BARTOLOMÉ ESTEBAN MURILLO


Tres muchachos (Dos golfillos y un negrito),
óleo sobre lienzo, 159 x 104 cm.
Londres National Pictures Gallery

.Murillo tuvo un esclavo negro llamado Juan que había nacido en 1657. Puede tratarse del modelo empleado para esta composición, también titulada en algunas ocasiones El pobre negro. Al igual que su compañero Invitación al juego de pelota a pala, el maestro sevillano realiza una nueva demostración de cómo captar las reacciones psicológicas de los niños. 

La escena tiene lugar al aire libre donde dos niños están dispuestos a iniciar su merienda cuando aparece un tercero que porta un cántaro, demandando un trozo de la tarta que están a punto de comer. El que tiene la tarta en sus manos la retirada del campo de acción del muchacho negro mientras que el otro dirige su mirada al espectador y sonríe abiertamente. El pequeño negro muestra un gesto amable en su demanda.


Un triángulo organiza la composición, ocupando la cabeza del niño negro el vértice, creando un juego de luces y sombras con el que refuerza la sensación atmosférica, de la misma manera que hizo Velázquez en Las Meninas. Las tonalidades pardas y terrosas contrastando con claras son habituales de esta época caracterizada por el aspecxto naturalista de las composiciones, especialmente las populares.



Mercedes Tamara 
11-06-2018


Bibliografia ForoXerbar 

jueves, 24 de mayo de 2018

RETRATO DE MARCANTONIO TREVISANI TIZIANO

RETRATO DE MARCANTONIO TREVISANI 

Retrato de Marcantonio Trevisani
óleo sobre lienzo 100 x 86 cm
Museo Nacional de Bellas Artes de Budapest







Tiziano Vecellio o Vecelli, conocido tradicionalmente en español como Tiziano o Ticiano (Pieve di Cadore, Belluno, Véneto, hacia 1477/1490-Venecia, 27 de agosto de 1576),1​ fue un pintor italiano del Renacimiento, uno de los mayores exponentes de la Escuela veneciana.

Reconocido por sus contemporáneos como «el sol entre las estrellas», en homenaje a la línea final del Paraíso de La Divina Comedia de Dante Alighieri,​ Tiziano es uno de los más versátiles pintores italianos, igualmente capacitado para ejecutar retratos, paisajes (dos de los temas que le lanzaron a la fama), escenas mitológicas o cuadros de temática religiosa. Tuvo una larga y dilatada carrera, y su obra atravesó muchas y diferentes etapas, en las que su estilo cambió tan drásticamente que algunos críticos tienen problemas para creer que los cuadros de su primera etapa y los de las posteriores hayan salido de la misma mano.



En cualquier caso, el conjunto de su obra se caracteriza por el uso del color, vívido y luminoso, con una pincelada suelta y una delicadeza en las modulaciones cromáticas sin precedentes en la Historia del Arte occidental





El Retrato de Marcantonio Trevisani Tiziano ha resaltado la figura del ilustre personaje sobre un fondo oscuro que en las zonas de sombras se confunde con el contorno de la capa de brocado , creando la ilusión de que el modelo ocupa un lugar en el espacio. Su técnica revela que el artista ha alcanzado completo dominio de la materia , dominio que le permite expresar con espontaneidad y economía de medios .










En las texturas de la indumentaria y con los volúmenes del rostro y manos juega la gruesa trama del lienzo, sobre la cual adquiere el pigmento una desigual densidad . El cuadro traduce en suma , la reflexiva personalidad del dux, cuya efigie realizó Tiziano en virtud de su cargo de pintor oficial de la ciudad de Venecia , anteriormente desempeñado por Giovanni Bellini

                                                               Mercedes Tamara
                                                               24-05-2018


Bibliografia . Wikipedia



martes, 8 de mayo de 2018

CABEZA DE VIEJA PETER BRUEGHEL EL VIEJO

       CABEZA DE VIEJA 


Cabeza de vieja
óleo sobre lienzo
Althe Pinakothek de Munich

Cabeza de vieja, es una pintura sobre tabla de reducidas dimensiones, pero a pesar de ello muestra la gran maestría del maestro Brueghel el Viejo para hacer patente, con una gran carga de ironía, las deficiencias y peculiaridades de la propia humanidad, eligiendo como modelos aquellos que presentaban unas características casi arquetípicas entre las gentes más sencillas y humildes del pueblo, en las que los defectos humanos alcanzaban su mayor nivel de manifestación.


 Este cuadro fue pintado en los últimos años de su vida, y muestra a la anciana que sirve de modelo de perfil, con lo que la forma de su nariz queda patente en toda su magnitud, así como la frente inclinada hacia atrás, la boca desdentada sin apenas evidenciarse el trazo de los labios, todo lo que hace patente la ridícula fealdad de la mujer y su evidente gesto de idiocia que retrata con absoluta fidelidad al modelo, pero dotándolo, por la extraordinaria capacidad ilustradora del pintor, de la grandeza que tiene toda muestra de miseria humana cuando es captada y plasmada por la mirada atenta y genial de un gran artista.


            Brueghel utiliza en este cuadro, como era habitual en él, la técnica de pinceladas paralelas que provocan un efecto visual de rasgueado y claroscuro, éste último es uno de los elementos característicos del arte grotesco, porque este término proviene de “gruta” o "caverna", por lo que siempre está acompañado de ciertas tenebrosidades naturales en aquellas.

Mercedes Tamara
8-05-2018


 Bibliografia : Galeria del Artista ( copia 

jueves, 26 de abril de 2018

RETRATO DEL CARDENAL DON LUIS MARIA DE BORBÓN FARNCISCO DE GOYA



RETRATO DEL CARDENAL DON LUIS MARIA DE BORBÓN


Retrato de Luis Maria de Borbón 
óleo sobre lienzo 200 x 106 cm
Museo de Sao Paulo Brasil





En el
Retrato de Luis Maria de Borbón, Goya adopta un esquema compositivo
en el que la figura , de cuerpo entero , se recorta sobre un fondo en penumbra, con la c cabeza de frente y el cuerpo ligeramente vuelto hacía la izquierda , sosteniendo en una de sus manos un libro abierto . Se trata de un. modelo muy tradicional , resuelto formalmente a la manera neoclásica , cuya exclusiva novedad estriba en el  tratamiento pictórico de la materia.


En esta ocasión , dado el rango del personaje , la indumentaria y los atributos cobran una especial importancia , lo que obliga al artista a buscar los medios que centren la atención en el rostro y manos , principal agente expresivo de la personalidad del sujeto - Así, lo accesorio- el hábito cardenalicio- ha sido representado por medio de una técnica de pincelada difusa que consigue fundir los contornos de la figura con el espacio inconcreto que la circunda. Solo la cruz y las condecoraciones que adornan el pecho del retratado cobran, a base de una precisa valoración lumínica , la realidad material que conviene a su condición áurea.


El rostro y las manos , por el contrario, son objetos de  tratamiento concreto que tiende a resaltar con sequedad, sin estridencias o efectismos. los rasgos fisiológicos y la capacidad gestual. Con elle la figura adquiere atributos expresivos de su personalidad que emergen con vida propia de un suntuoso indumento



Mercedes Tamara
26-04-2018

Bibliografia : Goya, Edit Bibloteca El Mundo

viernes, 6 de abril de 2018

RETRATO DE DAMA EN EL JARDIN NICOLAS LANCRET

RETRATO DE DAMA EN EL JARDIN 
Retrato de dama en el jardin
óleo sobre lienzo 36 x 48 cm
Museo de Beaux Arts Bruselas






Nicolas Lancret Contemporáneo de Watteau experimentó en su obra pictórica una poderosa influencia de éste . Representa con  una gran maestría las diversiones de la sociedad galante, escenas teatrales o pastorales. En el retrato el pintor realiza un tema intimo .ubicando a las figuras entre el verdor de un paisaje entre posturas naturales y desenvueltas.



El Retrato de dama en el jardin es una muestra clara de un enfoque nuevo, casi de género de la pintura retratística La carita redonda de la dama con sus rasgos menudos e inexpresivos es poco específica, pero encarna con claridad los nuevos gestos de la época . El especial encanto del pequeño cuadro está en el colorido
exquisito construido sobre la delicada armonía de tonalidades azules, plateadas y verdosas. Semejante percepción del color que ha venido a sustituir los brillantes colores locales de la escuela académica del clasicismo del arte del siglo XVIIi. 


Mercedes Tamara
6-04-2018


Bibliografia : " Guía de los Grandes Museos " Edit Planeta


miércoles, 14 de marzo de 2018

RETRATO DE GINEVRA DE BENCI LEONARDO DE VINCI




RETRATO DE GINEVRA DE BENCI

Retrato de Ginevra de Benci
óleo sobre lienzo 38 x 27 cm
Galeria Nacional de Washington









Ginevra de Benci era hija de un amigo de Leonardo da Vinci, Amerigo di Giovanni Benci. Pese a ciertas dudas en la atribución del cuadro a Leonardo, la belleza y poder del retrato son valores indudables.


La pose de la muchacha marca un tipo que Leonardo utilizará en la mayoría de sus retratos femeninos. Ella está levemente estilizada, de tres cuartos y vista de medio plano, del que se supone que faltan las manos sobre el pecho (ver el Estudio de manos femeninas). La modelo posee una expresividad poco frecuente, con un rostro serio y penetrante, que impone su presencia psicológica en el mundo del espectador.




Es una anticipación de la Gioconda. Se tardó algún tiempo en identificar a la joven. La pista principal se encuentra en la botánica, disciplina que interesaba grandemente a Leonardo. Decimos esto por dos razones. La primera son los árboles que prestan el decorado de fondo a la silueta femenina. Se trata de enebros, cuyo nombre en italiano, ginepro, son fonéticamente muy similares a Ginevra. Además, existe un emblema al dorso de la tabla del retrato, que consiste en una rama de laurel cruzada con una rama de palmera. Ambas encierran un lema en latín: Virtutem Forma Decorat, que quiere decir,



 La Belleza es el ornamento de la Virtud. Este emblema parece ser que podría corresponder a la heráldica de Bernardo Bembo. La vida de Ginevra nos cuenta que en 1474 se casó con Luigi Bernardini di Lapo Nicolini, cuando ella contaba con 17 años. Su matrimonio fue desgraciado por los problemas financieros de su marido, y por problemas de salud de ella, que aparecieron a partir de 1480. Tras este deterioro, tuvo una relación de carácter platónico con el embajador de Venecia en Florencia, el citado Bernardo Bembo, padre del cardenal Pietro Bembo.


Mercedes Tamara
14-03-2018

Bibliografia ArteHistoria ( copia integra )