LA PEQUEÑA VENDEDORA DE FRUTAS 1870-1875
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La pequeña vendedora de frutas Óleo sobre lienzo 149 x113 cm Munich Bayerische Staageldesammulungen Alte Pinakothet |
Murillo fue el menor de los 14 hijos de un médicode Sevilla . Al parecer nunca salió de su ciudad,aparte de un supuesto viaje a Madrid hacía 1642. A los diez años se quedó huérfano y pronto entró en el taller de un pintor llamado Castillo . Su primer gran encargo fue el ciclo de pinturas para el claustro del monasterio de San Francisco , en Sevilla ( 1645-1646 ) .esta fue la obra que le hizo famoso .
En su primera época todavía muestra influencias del claroscuro de Zurbarán y más tarde de Ribera, y se inclina por el empleo de colores fríos ; pero en seguida encontrará su propio estilo , suave y de tonos cálidos , en cuyo desarrollo tuvieron una importancia capital las obras de Van Dick , Rubens y Rafael , que Murillo conocía a través de colecciones sevillanas .
Sus escenas costumbristas , consideradas con frecuencia empalagosas (Niños comiendo uva 1645/46 Münich , Alte Pinakothet , La pequeña vendedora de frutas ) supusieron en su época una nueva forma de percibir la realidad . Cuando Hegel dijo de los pequeños mendigos de Murillo que están sentados en el suelo" satisfechos y felices como dioses del Olimpo , estaba refiriéndose a la liberación del poderoso destino así como a una sensibilización hacía los objetos y emociones más simples que no llegó a manifestarse de forma contundente hasta el siglo XVIII .
Sus numerosas Madonnas representan una religiosidad emotiva y popular . Las innovaciones temáticas y conceptuales , así como su brillante técnica pictórica , hicieron de Murillo la figura principal y mejor pagada de la escuela sevillana , fue además fundador y presidente de la Academia de Sevilla.
Una joven muchacha , con su rostro de auténtica Madonna, un alegre jovencito , que observa complacido las ganancias y un cesto lleno de uvas , ya de por si un bodegón de gran calidad . ¿ Representan un símbolo de vida despreocupada ?
La evidente pobreza , su trabajo poco infantil , pero necesario hace surgir más bien un sentimiento de desconsuelo y de miseria . Y, sin embargo, estos niños irradían alegría y satisfacción . Aquí radica el mensaje cristiano de Murilo , como estos niños no sienten su indigencia como un peso, su existencia como algo triste , son bellos y " distinguidos "este cuadro podría encontrarse en el palacio de cualquier soberano.
Mercedes Tamara
24 mayo 2012
Bibliografía: Murillo, Edit Biblioteca El Mundo
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