jueves, 30 de abril de 2015

MAJA DESNUDA FRANCISCO DE GOYA

MAJA DESNUDA 1797-1800
Maja desnuda
óleo sobre lienzo 98 x 101 cm
Madrid, Museo Nacional del Prado





El 16 de marzo de 1851 el tribunal de la Inquisición ordena que se presente Goya " para que reconozca y declare si son obra suya , con qué motivo las hizo, por encargo de quién y qué fines se propuso ". Estas preguntas se referían a las enigmáticas Maja desnuda, Maja vestida . No conocemos sus respuestas, si es que la hubo, y aunque la pareja ha despertado el interés de muchos estudiosos , las cuestiones que ese tribunal planteó siguen sin contestación. No sabemos quien hizo el encargo : en un primer momento la investigación se centró en la duquesa de Alba , quien había regalado a Manuel Godoy La Venus del espejo de Velázquez y una Venus de la escuela italiana del siglo XVI para su " gabinete interior ", donde Pedro González de Sepúlveda vio también la Maja desnuda en 1800. Esta teoría está en relación con la idea de que la figura fuese la de la propia duquesa, quien posteriormente, había encargado que se rehiciese la cabeza para disimular su identidad. La investigación más reciente se inclina a favor del propio Príncipe de la Paz como comitente de las obras, ya que en esos momentos Goya estaba trabajando con él una relación artística muy fructífera.

Baticle menciona como posible modelo a la amante de Godoy , Pepita Tudó , cuya cabeza se había rehecho , según esta autora, al casarse Godoy con la condesa de Chinchón en 1797.



Sabemos con certeza que la Maja desnuda fue pintada antes de 1800, Parece ser que Goya había querido realizar una pareja al estilo de Tiziano, en la que Venus y Adonis, con un desnudo femenino visto de espaldas , era el complemento de Dánae, con un desnudo pintado de frente, o de las Monstruas de Juan Carreño de Miranda , una desnuda y otra vestida ( Licht ). Aunque la Maja vestida es de menor tamaño que la Maja desnuda , también se ha supuesto que la primera servía de " tapadera " para la segunda .


Como fuente de inspiración se destaca la función modélica de las Venus que estaban presentes en ese gabinete, como la de Velázquez  (Harris ) y la copia de Tiziano ( Tomlinson ) o ,también la Bacnal  de Tiziano ( Clark ) de la Colección Real.






Para comprender la maestría de Goya , basta señalar la nueva concepción del desnudo femenino que desarrolla en esta obra: en ella huye de " excusas " para presentar un desnudo que ni duerme ni simula ignorancia sobre la presencia de un voyeur. Todo lo contrario: 
expone a la mujer sin recato, con los brazos bajo la nuca, marcando con su pubis el centro del lienzo . Como encarnación de la belleza femenina por excelencia , la celebraron los visitantes del gabinete secreto de Godoy; como prototipo de la mujer española , hizo carrera en los siglos siguientes . Sepúlveda critica injustamente esta Maja desnuda como obra " sin dibujo ni gracia en el colorido ". No obstante, en un análisis más objetivo que el grabador académico, seguramente escandalizado por tan descarada exposición de un cuerpo desnudo , destaca el gran conocimiento que Goya tenía de la anatomía human, como también apreciarse en sus academias del " natural " o en su apolíneo Cristo en la cruz, obra con la que fue admitido en la Real Academia de San Fernando en 1780. En este cuadro puede verse, al igual que en esta Maja desnuda , cómo el juego de luces frías y sombras moderadas modelan con precisión la superficie del cuadro. En el caso del cuadro que ahora comentamos , la mujer descansa sobre un canapé de terciopelo verde cubierto por una sábana y por una almohada con encajes que asombran por su transparencias sutiles y gradaciones tonales. 


La palidez y la frialdad de las luces , el colorido, la posición del cuerpo y su exposición recuerdan a a la Ariadna de la escultura clásica , pero esta vez despierta para clavar su mirada directamente en el espectador, convirtiendo así el encuentro con éste en un acontecimiento erótico.


Mercedes Tamara
30-04-2015

Bibliografia : Goya: La imagen de la mujer

lunes, 13 de abril de 2015

LA GITANA FRANS HALS

LA GITANA 1528-1530
La gitana
óleo sobre madera 58 x 52 cm
Paris, Museo del Louvre




El mayor retratista holandés representa a una joven desconocida en este busto que muy probablemente no debe ser un retrato sino un estudio de un personaje . El pelo suelto y la indumentaria descuidada demuestran que no se trata de un miembro de la burguesía , razón por la cual se tiende a considerarla como una cortesana .

Con todo , la clase social y la profesión quedan relegadas a un segundo plano ante la increible vivacidad de este cuadro , que representa a una persona pícara , sonriente y segura de si misma . 

Hasta las pinceladas salvajes que definen la blusa constituyen un deleite. Merece la pena observar el reducido número de colores con que está pintado el cuadro , sin ofrecer por ello una apariencia monocroma . El colorido se basa en tonos grises con luz blanca Frans Hals usa un gesto rápido. La técnica en la pincelada es muy suelta, pero bien empastada como era habitual en el pintor holandés. Estas pinceladas discontinuas y superpuestas anticipan el impresionismo de dos siglos y medio posterior. Esto sirve perfectamente para la representación de gesto, un tanto agridulce de la muchacha.

Prescinde Hals, como en la mayoría de sus retratos individuales de fondo paisajístico, si bien aparecen rasgos que podrían aludir a un paisaje rocoso o a un cielo nublado, lo que sugiere que podría ser un retrato ejecutado al aire libre (de plein air). La luz se centra en el rostro y busto de manera intencionada



Mercedes Tamara ( autora )
13-04-2015

Bibliografia : Wikipedia

domingo, 12 de abril de 2015

JOVEN VESTIDA DE ROSA CAMILLE COROT

JOVEN VESTIDA DE ROSA 1860-1865
Joven vestida de rosa
óleo sobre lienzo 45 x 32 cm
París, Museo de Orsay


En esta obra , Corot renuncia a cualquier tipo de escenografía o de atributo simbólico y se decantó por un formato bastante pequeño. La muchacha representada como figura de tres cuartos , dirige su cuerpo y su rostro casí completamente hacía el observador . Ladea un poco la cabeza y se apoya con la mano derecha sobre una mesa , mientras con la otra mano se sujeta el vestido a la altura de la cadera.

Corot recrea una atmósfera de silencio , ensueño juvenil y melancolía por medio de hábiles recursos pictóricos , como la pincelada delicada y suave . El pecho y los brazos de la muchacha están modelados exclusivamente mediante luces y sombras. Ni siquiera los pliegues más profundos del vestido presentan un acabado nítido . El gris del fondo , avivado por la pincelada , se trasluce también en el vestido sobre el que el tono rosa ha sido aplicado muy suavemente . Pero a diferencia de lo que sucede con los restantes elementos compositivos del lienzo, Corot acentúa el rostro pensativo de la joven por medio de una serie de trazos de color. 

El escote , por su parte, aparece enmarcado y resaltado por una puntilla blanca que la rodea . Una diadema de colores adorna el peinado de la muchacha , que luce en su cuello un piedra preciosa o un medallón.

Mercedes Tamara
12-04-2015

sábado, 11 de abril de 2015

LA VIRGEN DE LAS ROCAS LEONARDO DA VINCI

LA VIRGEN DE LAS ROCAS 1483-1486
La Virgen de las rocas
óleo sobre tabla transferido a lienzo 199 x 122 cm
París, Museo del Louvre



La Virgen se encuentra arrodillada bajo las rocas, en compañía de dos niños desnudos y un ángel. María abraza delicadamente a uno de los niños con su brazo derecho , mientras que mantiene la mano izquierda abierta sobre el otro, en un gesto protector. 
El ángel sostiene por la espalda al niño más pequeño . Se trata del Niño Jesús que, con serena seriedad, eleva su manita derecha para bendecir al pequeño San Juan. 

Los cuerpos están modelados plásticamente mediante luces y sombras , y resaltan sobre una especie de película oscura . El suelo rocoso está decorado con plantas, que el artista estudió en la naturaleza. A la izquierda aparece una montaña inhóspita con pronunciadas formaciones rocosas . La armoniosa composición piramidal , las finas transiciones entre los colores y el típico sfumato de Leonardo en el fondo, hacen que este cuadro resulte inolvidable.

Se trata de la tabla central de un retablo que encargaron los franciscanos de Milán para la capilla de la Inmaculada Concepción de María. Los autores fueron , además de Leonardo, los hermanos de Predis y el escultor Giacomo del Maino. En la Galeria Nacional de Londres se encuentra una segunda versión

Mercedes Tamara
11-04-2015

Bibliografia : Da Vinci, Edit Biblioteca El Mundo 

sábado, 4 de abril de 2015

CUEVA DE GITANOS FRANCISCO DE GOYA

CUEVA DE GITANOS 1798-1800

Cueva de gitanos
óleo sobre lienzo 31 x 17 cm
Madrid, Colección Marqués de la Romana



Entre los ocho cuadros de gabinete , pertenecientes a la colección del marqués de la Romana se encuentran, además de las dos escenas conocidas como La visita de un fraile o Interior de una prisión y la trilogía de los bandidos , todos ellos pintados en formato vertical y realizados sobre una preparación clara , otros tres más , de asuntos aislados .

El tema de esta obra ha sido interpretado de diferentes maneras . Mayer lo hizo dándole por título Caverna de bandido . pero otros autores ven en el lugar y en sus protagonistas una Cueva de gitanos 
o una Cueva de bandidos , así como otros ven unos Vagabundos descansando en una cueva . Morales , que fecha la serie entre los años 1810 y 1811 , pone la escena en relación con la Guerra de la Independencia ,identificando las figuras como guerrilleros o soldados custodiando rehenes. No obstante, la limpieza del cuadro , llevada a cabo en 1993, en el taller de restauración del Museo del Prado , ha revelado detalles no visibles hasta entonces y que permiten concretar los asuntos tratados y la fecha de ejecución , que coincide con la época de los Caprichos

Al igual que en las escenas de los bandidos asesinos, Goya sitúa la presente en el interior de una cueva, a cuya gran pared se adhiere la luz difusa y fría que entra desde el paisaje abierto . En el interior han encontrado cobijo no solamente un grupo de asnos , sino también mujeres y hombres, probablemente gitanos, como podemos deducir por su pintoresca ropa . Tan peculiar pacífica asamblea , formada por humanos y animales , ha pasado la noche al lado de un fuego todavía encendido . Que esto es así, lo podemos deducir de sus actitudes y sus mantas, con las que se tapan y que aparecen repartidas por el suelo .En el primer plano aparecen boca arriba un gitano todavía profundamente dormido, tapado ligeramente por su capa azul y objeto de observación por parte de la mujer del segundo plano . Justo al lado de la entrada disfrutan otros zíngaros de su charla matinal , al igual que la pareja de fondo , situada cerca del fuego. El asunto del tema queda resuelto con la aparición de unas tijeras de esquilar en el borde inferior de la composición, puestas de manifiesto en la limpieza ya mencionada del cuadro . Gracias a este detalle los gitanos pueden ser identicados como esquiladores que se han gastado la ganancia de la jornada en el servicio de unas prostitutas.

Mercedes Tamara
4-03-2015

Bibliografia : Goya, La imagen de la mujer 

lunes, 16 de marzo de 2015

RETRATO DE VICENZO ANASAGASTI EL GRECO

RETRATO DE VICENZO ANASAGASTI 1575-1576

Retrato de Vicenzo Anasagasti
óleo sobre lienzo 188 x 126 c,
Colección Frick, Nueva York




Noble militar nacido en Perugia, en 1563,  Vicenzo Anasagasti había ingresado en la Orden de Malta de la que era Caballero. Su trayectoria parece vivir un momento culminante cuando en 1575 era nombrado 
" sargente maggiore " del castillo de Sant´Angelo en Roma. Posiblemente , el retrato de El Greco conmemora este título ya que todo lo que muestra el lienzo parece supeditarse al ilustre nombramiento.


Para empezar, lo concibe siguiendo las reglas del retrato de aparato, esto es, de cuerpo entero, fondo neutro y rodeado de unos mínimos objetos parlantes. La desnudez de la habitación en la que se intuye una ventana y vestida sólo con un cortinaje , nos sitúan en un emplazamiento defensivo, quizás una habitación para la guardia . También la posición del personaje señala sus cualidades no sólo físicas , sino también morales . Firmemente apoyado, abre su pies en compás
`posición refinada donde las haya al igual que la mano sobre la cadera. Baltasar de Castiglione recomendaba al buen cortesano este gesto como el summun de una elegancia indolente . Pero en Vicenzo Anasagasti no hay nada de indolencia ; antes al contrario, todo en él es impositivo . La mirada directa y sostenida , la coraza militar, la espada hablan de sus virtudes , de fortaleza, de coraje , de la capacidad de sufrimiento . Son valores que convierten este cuadro en un verdadero retrato moral.

Al contemplarlo es inevitable recordar el retrato que Velázquez hace del bufón D. Juan de Austria . En ambos, el casco caído parece recordar pasadas hazañas , algunas verdaderas como en este caso. Otras sólo imaginadas por la locura de que se creía el héroe de Lepanto En ambos supuestos, hazañas ennoblecidas por la mirada del pintor


Velázquez : El bufón Don Juan de Austria ; detalle de lar armas 
h-1632-1634
óleo sobre lienzo 210 x 124, 5 cm
Museo del Prado, Madrid


Mercedes Tamara
16-03-2015


Bibliografía : El Greco, Edit Biblioteca El Mundo 

domingo, 8 de marzo de 2015

DOÑA ISABEL DE PORCEL FRANCISCO DE GOYA

DOÑA ISABEL DE PORCEL 1804-1805

Doña Isabel de Porcel
óleo sobre lienzo 84 x 54 x 6 cm
Londres, The National Gallery





El Retrato de Isabel Porcel es un cuadro de Francisco de Goya pintado hacia 1805. Se trata de un retrato de Isabel Lobo Velasco de Porcel, nacida en Ronda hacia 1780 y esposa en segundas nupcias de Antonio Porcel (un liberal a quien retrató también en 1806, cuadro perdido en la actualidad a causa de un incendio), casi veinticinco años mayor que ella a quien conoció en Madrid a los veinte años de edad. Porcel era amigo de Jovellanos, quien le pondría en contacto con Goya, que residía muy cerca del matrimonio.

El óleo muestra una mujer joven retratada de medio cuerpo y vestida con camisa blanca y mantilla negra, es decir, a la moda española. A pesar de su indumentaria de «maja», la riqueza de las telas y el porte de la muchacha le otorga una elegancia aristocrática. Hay que añadir que en determinadas épocas la moda entre las clases pudientes españolas era imitación de los atuendos populares.




 Isabel de Porcel era la esposa de Antonio Porcel , oficial de la Secretaria del Estado , y una mujer de la burguesía , a las que Goya retrató con rebuscada elegancia y gestos contenidos . La identidad de este retrato con el de doña Isabel de Porcel, expuesto en la Academia, se debe sólo a una inscripción en el reverso del lienzo , junto a lo que se ha querido ver como la firma del pintor .




Destaca el gesto decidido de sus brazos, uno de ellos en jarras, y la seguridad de su gesto. Tiene el cabello y ojos castaños claros, la piel muy blanca y está colocada de medio perfil con el cuerpo girado hacia su izquierda, mientras que la cabeza compensa con un giro hacia la derecha el leve escorzo de la figura. De este modo, consigue dar verismo y profundidad al retrato sin necesidad de incluir objeto alguno, arquitectura, ni paisaje que la enmarque. Una de las rarezas del cuadro es que la mirada de la joven se dirige hacia la izquierda del espectador y no a este, como sucede en la mayoría de sus retratos femeninos.


La modelo lleva un vestido negro , a modo de basquilla, sobre un cuerpo de color rosa violáceo, sin dibujo floral alguno . La mantilla se pega a los brazos de la joven sin sugerir la ligereza propia de esta fina prenda de encaje . La mantilla prendida en el pelo , se echaba hacía atrás , adornando la cabeza de una modo vaporoso dejando al descubierto el cabello de color entre castaño y rojizo con un flequillo que deja al descubierto parte de su tersa  frente Doña Isabel de Porcel gira la cabeza hacía la izquierda dejando ver su bello rostro de una tez blanca y con las mejillas coloreadas 

La forma peculiar del vestido parece ser que no se ajustaba a la moda de 1805, como se han podido ver en otros retratos de otros artistas . El pañuelo que cubre el escote , que solía ser de fina gasa, aquí se hace pesado y opaco , con un grosor impropio de esa materia en la parte de cuello. También se advierte ciertas curiosas imprecisiones en la definición de la manga : la forma en pico de su terminación , sobre el dorso de la mano , ya que está hecha como un parche , a la altura de la muñeca , y no como la terminación natural , de la misma tela de la manga .

La radiografía del retrato ha mostrado que sobre el retrato de Doña Isabel de Porcel subyace el retrato de un hombre . Parece ser que Goya pinto directamente y sin reimprimación sobre la cara del personaje primero ; aunque entre ambos retratos no se ha hallado suciedad ni barniz , lo que sugiere que la realización del retrato que vemos se inmediatamente después del primero . Si nos fijamos bien en la cara de la protagonista en el lado derecho y junto a los rizos que caen sobre las mejillas aparece una ceja negra del hombre del retrato anterior .


Mercedes Tamara ( autora )
8-03-2015




Bibliografia : Wikipedia 

miércoles, 4 de marzo de 2015

EL SEGOVIANTO IGNACIO ZULOAGA

EL SEGOVIANTO 1912

El segovianito
óleo sobre lienzo 200 x 168,5 cm
Colección privada




Ignacio Zuloaga (Eibar, 1870 – Madrid, 1945) procede de una familia de cuatro generaciones de artistas que ocuparon cargos distinguidos en la corte de los Borbones por sus conocimientos de armería y ornamentación. Muy joven decide dedicarse a la pintura y estudia a los maestros del Museo del Prado. Se desplaza a Roma con el mismo fin y recala en París en 1890, donde se casará nueve años más tarde con la bordelesa Valentine Dethomas. Frecuenta a artistas catalanes, Rusiñol, Casas, Utrillo; vascos, Uranga y los tenidos como tales Paco Durrio y Darío Regoyos; franceses, Morice, Dethomas, Degas, Gauguin y Toulouse-Lautrec.

Decide volver a España a trabajar y, en concreto, pasará en Sevilla largas temporadas desde 1893 hasta 1898. Se instala en un corralillo de la casa de la Feria donde únicamente viven familias gitanas. Confraterniza, entra en lo íntimo hasta tal grado que le piden apadrine hijos de vecinos. De ese mundo tan influyente, hermosas mujeres, zambras, guitarras, le cala el lenguaje que practicará de por vida, y su afición a los toros. Una alegre vida bohemia, más atractiva que la de París. Por mor de las tertulias taurinas, del trato con gentes de la lidia, la sangre juvenil le hierve e intenta entrar como protagonista en ese mundo febril de los toros

Este retrato de cuerpo entero y medida natural tiene un frescor en la pose, las formas y las combinaciones del color característico de los carteles de las corridas de toros. Zuloaga pintó este cuadro al final de una época en la que insignes pintores , concretamente Toulousse-Lautrec en Francia y Ramón Casas en España habían creado magníficos carteles . Zuloaga, que en el año 1889 se encontraba en París , tuvo la ocasión de ver esos carteles en los quioscos de la ciudad . Además de las yuxtaposiciones cromáticas muy estridentes y el modelado que utiliza en El Segovianito , Zuloaga pone de manifiesto que conocía perfectamente su entorno artístico .

Zuloaga fue un retratista muy apreciado dentro de la alta sociedad . La obra que contemplamos posee una linea incisiva y una imagen contundente característica de su estilo que le confieren una originalidad que hace que sus retratos sean fácilmente reconocibles por el espectador . Además se da la circunstancia que el artista se había dedicado de muy joven al arte del toreo , pero que tuvo que abandonar por la presión que ejercía su madre para que abandonara esa actividad.

Mercedes Tamara ( autora )
4-03-2015

Bibliografía : Taurología , la afición taurina de Ignacio Zuloaga

viernes, 27 de febrero de 2015

ANDALUCES EN LA VENTA JOSÉ RICO CEJUDO

ANDALUCES EN LA VENTA 
Andaluces en la venta
óleo sobre lienzo 37 x 54 cm
Colección Carmen Thyssen Museo Thyssen Málaga


En un característico patio andaluz dos grupos de personajes se manifiestan en distintas actitudes, con una cierta simetría ponderada según un imaginario plano diagonal que va de la esquina de la alberca, en primer término a la izquierda, al ángulo del patio. En el de primer término, en la mitad derecha, Rico Cejudo nos presenta a un vendedor de flores que, en cuclillas, negocia su mercancía con la mujer de blusa blanca, ataviada, como todas las figuras en esta pintura costumbrista, con vestimenta regional; la mujer parece estar eligiendo las flores para su tocado del pelo, tal como las llevan sus compañeras que asisten atentas a la transacción. El grupo más lejano, en el lateral izquierdo, está formado por personajes que charlan amigablemente; una última figura, que pasa prácticamente desapercibida, se insinúa en la oscuridad del interior a través de la ventana del fondo.
La ambientación de carácter popular se consigue con variados recursos. Los hay arquitectónicos, como el tradicional alicatado de azulejos tan similares aquí a los pintados en otro de sus cuadros costumbristas, La visita del cura, también reproducido como Concierto de guitarra; asimismo están el verdor y la vegetación propios de cualquier ambiente andaluz, en este caso desde las macetas de geranios y azaleas o el emparrado de la pared hasta la hiedra de esa fuga del paisaje que se genera a partir de la abertura del muro en el ángulo superior izquierdo; igualmente la calidez que proporcionan las celosías en madera o las jaulas de los pájaros en los enlucidos muros; todo ello en la línea casticista y costumbrista que ya ejercitara su maestro García Ramos, cuya influencia es patente aquí. Y hasta la solería de baldosas y las inscripciones de las paredes, tanto la del cartel taurino («Plaza de toros / de / Sevilla / Lidiadores / Antonio Sánchez El / Tato / ... Gordito») como las pintadas («Benta Der Tio Fauga», «Menuo / y / Caracole»), que son recursos también practicados a veces por García Ramos, refuerzan la sensación de un ámbito vivido, un espacio utilizado.
La ubicación de estas escenas en patios andaluces –piénsese también en La Buenaventura y otros similares– o en espacios sucedáneos como la azotea –así en la citada Visita del cura– remite a lo señalado por Quesada sobre ámbitos tales, incluso el jardín, en cuanto marco para fiestas familiares y de vecindad, bodas y bautizos, cruces de mayo (temática también tratada por el pintor), noches de velada trasladadas al patio y hasta ocasionales vendedores ambulantes, asuntos todos ellos tan del gusto de esta pintura. Y es que la acusación a su maestro José García Ramos –que es casi por antonomasia el maestro del cuadro de costumbres andaluzas y que igualmente parecería extensible al discípulo Rico Cejudo– de crear una Andalucía falsa en correspondencia con la literatura de los Álvarez Quintero, se deshace cuando tenemos presente que aunque hubo ciertamente una Andalucía trágica y de conflictos sociales, también existió la de las cruces de mayo, las tertulias de patio, los curas de misa, olla y chocolate o copita de fino; en suma, la de una cotidianidad amable que fue la que se llevó a los lienzos. Dicho de otra forma, Rico Cejudo se asemeja a García Ramos en el carácter alegre y en su amor a Sevilla. O como escribiera el también pintor Virgilio Mattoni del propio Rico tras describirlo como chispeante y decidor, «recuerdo» de García Ramos, y pintor de la alegría y del movimiento, sus cuadros huelen a «manzanilla fina».

Mercedes Tamara
27-02-2015
Bibliografia Esteban Casado ( autor) Colección Carmen Thyssen, Museo Thyssen, Málaga

martes, 24 de febrero de 2015

RETRATO DE UNA MUJER JOVEN JEAN HONORÉ FRAGONARD

 

Retrato de una mujer joven 1770-1772
óleo sobre lienzo 64,5 x 53,5 cm
Madrid, Colección Thyssen- Bornemizsa


Fragronard realizó varios retratos de figuras masculinas y femeninas Esta pintura es un radiante ejemplo de la habilidad del artista para realizar este tipo de género pictórico . La fisonomía del rostro de esta joven no se diferencia demasiado de otros retratos que realizó Fragonard.

Parece ser que podría tratarse de una modelo profesional aunque no se puede afirmar categóricamente . Sobre el fondo de un color negro resalta el bello semblante de esta joven con el rostro blanquecino en el que resalta el carmín de los labios que hacen juego con el color que ha aplicado en sus mejillas . La frente aparece muy despejada y el color del cabello entre rubio y canoso aparece  debajo de un turbante blanco .

Las carnaciones poseen un blanquecino color nacarado que Fragonard  ha logrado que destaque por medio de una luminosidad radiante , que contrasta con los colores del vestido : tonos azules y grisáceos cubren los brazos de la joven , mientras en el resto del traje se combinan los rojos , y grises rodeados por 
 una cinta blanca que hace destacar los voluminosos senos de la modelo 

Mercedes Tamara ( autora )
24-02-2015